Camas plegables de segunda mano… ¿merecen la pena?

cama supletoria segunda mano

¿Necesitas una cama plegable?

Es posible que hayas pensado en las de segunda mano.

La lógica puede llevarte a pensar que una cama plegable de segunda mano es la mejor decisión, porque teóricamente te debería salir más barata.

¿Realmente merece la pena?

¿Es una decisión sabia?

Ante todo, es importante que tengas en cuenta una serie de aspectos, circunstancias y detalles.

En las próximas líneas te explicaremos qué es lo que opinamos acerca de las camas plegables usadas.

¿Quién ha usado antes tu cama?

Esa es, posiblemente, la pregunta que te acabarás haciendo antes o después. Porque una cama es algo muy personal, una de esas cosas que solo compartes con amigos y familiares. ¿Quién sabe lo que ha visto esa cama? Nunca podrás llegar a tener certeza de ello.

Todo lo que se ensucia, se puede limpiar. Con un somier, eso es tan claro como la vida misma. Pueden haber pasado y haberse hecho muchas cosas en esa cama. Si eres meticuloso, lo más probable es que, después de comprar esta cama usada, no tardes en empezar a buscar “cosas”. Detalles, marcas, restos, algo que te obsesiona, porque quieres tener la máxima garantía de que esa cama está limpia.

Si encuentras una mancha en una de las láminas del somier, prepárate para que la preocupación aumente. Y eso significaría, si le dieses importancia, que tendrías que comprar una lámina nueva para cambiarla. No es precisamente sencillo.

Te recomendamos valorar una cama plegable nueva
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Y si estás seguro de que quieres una cama plegable de segunda mano, sigue leyendo.

¿Quieres comprar el somier con el colchón?

Eso es todavía peor. Se nos ocurren posibles malas ideas, pero adquirir un colchón de segunda mano es una de las cosas que colocaríamos en nuestro top de “absolutamente no”. Porque si el somier puede haber sido testigo de todo tipo de situaciones, del colchón ya, ni hablamos. Solo tendrías que pasar una luz azul por la superficie para tener una impresión de lo que significa comprar un colchón de segunda mano. Te podemos avanzar que, lo que encontrarás con la luz, te hará arrepentirte de forma plena de la decisión que has tomado.

Y no solo porque el colchón pueda tener rastro de absolutamente todo, desde restos de un café derramado hasta sangre de una herida, sino porque dentro de ellos hay un ecosistema propio. En este se acumulan restos de piel muerta de las personas que han dormido en él, bacterias, ácaros y otros elementos nocivos. Un colchón que ya tenga cierto tiempo, o que haya sido utilizado por personas con una mala higiene, puede ser un hervidero de problemas de respiración, alergias y, ante todo, picores.

Una cama plegable no es para toda la vida

En realidad, ninguna cama es para toda la vida. El uso lleva a que los somieres y los colchones se vayan deteriorando, aunque sea muy poco a poco. Su periodo de uso no es infinito, sino que se va reduciendo a medida que pasan los días. La velocidad a la que eso ocurra dependerá del uso que se le dé a la cama, del cuidado de la misma o de circunstancias específicas de quien lo use, como la higiene o su volumen.

Por lo tanto, lo que estás haciendo al comprar una cama de segunda mano es adquirir algo que ya no se encuentra en su mejor estado y que, quién sabe, quizá ya solo tiene que ofrecer un año de servicio antes de que comience a dolerte la espalda.

Los colchones, por ejemplo, hay que cambiarlos en periodos de entre 8 y 10 años. El motivo de ello es que se va perdiendo elasticidad en la composición, generando una sensación de molestia y llevando a que vayas notando que cada vez la superficie se hunde más. Eso es algo natural, porque ocurre con todos los colchones. Quizá con uno de segunda mano ahorres un poco en la compra, pero a largo plazo estarás cometiendo un error por el cual, al final, acabarás gastando más.

¿Qué alternativas hay a comprar una cama plegable de segunda mano?

En la mayoría de los casos, te sorprenderás si buscas entre las camas plegables nuevas. ¿El motivo? Hay precios que son incluso mejores a los de las camas usadas. ¡Solo tienes que buscar y elegir bien!

Un problema de muchas personas es que piensan que si recurren a la segunda mano van a pagar menos. Lo tienen incrustado en su mente y no creen otra cosa. Pero hay muchas ofertas de camas plegables, promociones y descuentos, con los que se pueden adquirir todo tipo de modelos a gran precio. Como te indicamos, algunas veces los costes son incluso mejores que los de las camas usadas.

Para muestra de ello, solo tienes que echar un vistazo a las camas plegables de primera mano que te recomendamos en este artículo. Su precio es realmente económico, están dirigidas a todos los bolsillos y, además, gozan de un alto nivel de calidad. Eso significa que podrás estrenar la cama por ti mismo o dejar que uno de tus familiares lo haga. Pero en todo momento tendrás la seguridad de que el mueble que has metido en casa no ha estado antes en ningún otro lugar desde donde pueda haber venido de ácaros y compuestos nocivos para tu salud y la de las personas a las que quieres.

Nuestra recomendación es, siempre, compra productos nuevos, sobre todo en algo tan delicado como la cama. Eso sí, busca bien. Echa un vistazo a la guía que tenemos para acceder a camas plegables baratas y observa cómo, en realidad, no necesitas recurrir a la segunda mano.

Colchones plegables
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Sillón cama plegable
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Puff cama plegable
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Sofás cama plegables
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